Mensaje ofrecido por Miluska Teresa Martínez Sarson

8 de marzo: Día Internacional de la Mujer

Lema de la marcha de 2003: ¡Las mujeres exigimos equidad y justicia social!

El día de hoy se lo dedicamos a Mara Negrón, intelectual, feminista, profesora, escritora, filósofa, y queridísima de tantas y tantos. Mara Negrón nos dejó un gran vacío con su temprana muerte el año pasado. Es paradójico que mientras pienso en homenajearla a ella, termino con que ella es la que me da algo hoy, otra vez. Mara Negrón hoy me da de nuevo sus palabras. Ella dijo que en la actualidad, lo político depende de una ética que no es, como canta la derecha, una cuestión de “valores” y “moralismos” que en realidad para lo que sirven es para producir y reproducir machismo, capitalismo y heterosexismo en su total enajenación y en su rima con ese sustantivo que es casi verbo: “familia”. “Me refiero a la ética,” dijo ella, y la cito “a un imperativo que de cierta manera me responsabiliza por el otro. La política,” dijo, “tiene que ser ética antes de ser tan solo puramente administrativa o puramente económica. Por eso un análisis político responsable no debe comenzar nunca con una discusión sobre el presupuesto. Primero tienen que haber ideas de mundos deseados antes que se indague en las condiciones prácticas de posibilidad.”

Hoy las mujeres en Puerto Rico exigimos equidad y justicia social. Y para hablar de justicia social, y para hablar de equidad hay que hablar de los sectores más vulnerables. No podemos medir la calidad de vida de un país según cómo viven las personas más privilegiadas sino las más vulnerables, las que el sistema capitalista, machista y heterosexista han marginalizado. Hay que mirar a las niñas y a las mujeres de edad avanzada, a las mujeres lesbianas, bisexuales, transexuales y transgéneros, a las que tienen capacidades disminuidas, a las mujeres de clase trabajadora, a las desempleadas, a las trabajadoras que no están sindicalizadas, a las que tienen problemas con el uso de sustancias, a las confinadas. Solamente así podemos ver lo mucho que nos queda por hacer para poder hablar de justicia social y de equidad. No podemos dar la lucha LGBTTIQ sin un análisis de clase. Y viceversa: no podemos dar la lucha de clase sin un análisis de género y sexualidad. Ninguna transformación se da por sí sola. Ninguna transformación depende o secunda naturalmente a ninguna otra. Tenemos que entender que si no construimos una lucha abarcadora y sin jerarquías, rendiremos frutos injustos. La mujer que no incluimos en nuestra lucha y en nuestros reclamos es la mujer que se queda afuera otra vez.

Y para hablar de justicia social hay que hablar de educación. Sin una educación con perspectiva de género, en este país educamos jueces y juezas que no le ven importancia a que la madre adoptiva de una joven pueda adoptarla formalmente por el simple hecho de que su pareja es la otra madre de esta niña y no un hombre. Y cantando sobre morales y valores estos jueces y juezas ignoran que a pesar de su ignorancia, no cambian el hecho de que esas dos mujeres son las madres de esa joven. Sin una educación con perspectiva de género, la violencia machista se prolifera e institucionaliza a gran velocidad y magnitud, y esto nos cuesta vida, en todo el sentido de la palabra. La pasada administración derogó política pública educativa que incluía educación con perspectiva de género en las escuelas. Inclusive, los manuales ya están hechos. Exigimos que este gobierno restituya esa política. Igualmente, la Universidad de Puerto Rico debe valorar e invertir en su Programa de Género y extender cursos de género en la educación básica de toda y todo universitario, como lo exige el Comité Contra la Homofobia y el Discrimen, porque toda y todo profesional necesita esa sensibilización.

Y para hablar de justicia social hay que hablar de salud. El estado tiene que garantizar el acceso al aborto de toda mujer que opte por tener uno. Y ya llegó la hora de que toda mujer que opte por tener una operación de corrección de sexo también tenga garantizado el acceso a ésta, como lo exige Mujeres Transexuales Puerto Rico. Las mujeres tienen potestad y deciden sobre sus propios cuerpos. La constante amenaza al aborto y la falta de acceso a operaciones de corrección de sexo son, como mínimo, espantosas. Asimismo, hoy día el grupo que en este país crece proporcionalmente con mayor rapidez en nuevas infecciones de VIH es el de las mujeres; sin embargo, ya nadie habla del VIH y la mayoría de las mujeres ignoran que están en riesgo. Por lo tanto exigimos un plan universal de salud que ofrezca servicios de salud integral a toda mujer en Puerto Rico, incluyendo pero no limitándose a servicios de prevención y de salud sexual y reproductiva; y que ofrezca estos servicios integrales sin importar nacionalidad, condición social, condición de empleo y condiciones de salud previas; y que los ofrezca sin excluir a no asalariadas, contratadas a jornada parcial, cesanteadas, jubiladas o a mujeres con capacidades disminuidas.

Igualmente, ha llegado la hora de entender la política sobre las drogas también como un asunto de salud. En Puerto Rico tenemos un grave problema salubrista relacionado al uso problemático de sustancias. Tenemos que movernos de una visión de prohibición y criminalización a una de reducción de daños y descriminalización. La Guerra Contra las Drogas ha servido para criminalizar, para llenar nuestras cárceles de mujeres de bajos recursos económicos y de mujeres con problemas de salud mental y física. Las injusticias de la política actual de drogas se observan y se comprenden claramente si abrimos nuestros ojos, nuestras mentes y nuestros corazones como dijo Mara Negrón, con ética. Nuestra opresión es la opresión de la otra y de todas las demás. La salud hay que entenderla más allá de la ausencia de enfermedad; hay que entenderla como un estado total de bienestar, atada a las condiciones socio-económicas y culturales de nuestro entorno.

Para concluir, cito nuevamente a Mara Negrón: “Debemos pensarnos insertos en una ética del otro. El otro me concierne y no es irreductible a mí. . . . Es ese límite” dijo ella, “el que me parece hoy día el más complejo y el más político. De no entenderlo corremos el riesgo de continuar haciendo política desde el mismo lugar de siempre: el de funcionarios tecnócratas que administran «bien» o «mal» la res pública pero que no se implican en el bien común. Se trata de individuos que desean el poder pero que no piensan en un mundo distinto. De hecho, no sueñan con otros mundos.”

Gracias, Mara. ¡Soñemos con otros mundos!

 

Miluska T. Martínez Sarson

CAIM

Comité Contra la Homofobia y el Discrimen

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“Justicia sin equidad, no es justicia. Este 8 de marzo, queremos equidad para las mujeres de las comunidades LHBTT”, expresó CABE

Comité Amplio para la Búsqueda de la Equidad

Personas Contacto:

Olga Orraca Paredes- 787-640-6129

Miluska Martínez Sarson- 787-377-6601

Amárilis Pagán Jiménez- 787-486-6432

Shariana Ferrer- 787-344-4582

 

“Justicia sin equidad, no es justicia.  Este 8 de marzo, queremos equidad para las mujeres de las comunidades LHBTT”, expresó CABE

 

San Juan, Puerto Rico, 8 de marzo de 2013– “Las mujeres de las comunidades LHBTT necesitan que el país haga a un lado los prejuicios y la homofobia para abrir paso a un sistema de justicia que las proteja por igual”, expresó Olga Orraca Paredes, portavoz de CABE y coordinadora de la Coalición Orgullo Arcoíris.

A sólo un día de que el presidente Obama firmara la nueva Ley en Contra de la Violencia Hacia las Mujeres (VAWA por sus siglas en inglés), líderes de CABE esperan que el gobierno de Puerto Rico atempere la legislación y protocolos de servicios a mujeres no heterosexuales para cumplir con las nuevas disposiciones legales.  Según explicaron, toda agencia pública y privada estará obligada a atender mujeres de las comunidades LHBTT como requisito para recibir fondos VAWA.

“Esto quiere decir, que Puerto Rico deberá atemperar la Ley 54 a los requisitos de VAWA y que los albergues y organizaciones que reciban fondos VAWA directamente (o a través de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres), deberán hacer los cambios pertinentes para atender a mujeres LBTT.  La Policía de Puerto Rico, la Administración de Tribunales, el Departamento de Justicia y la Oficina de la Procuradora de las Mujeres, también deberán hacer ajustes pues la mayoría de los servicios que ofrecen para víctimas de violencia de género son subvencionados con fondos VAWA”, expresó la Lcda. Amárilis Pagán Jiménez, otra de las portavoces de CABE y quien a su vez es directora de Proyecto Matria.

“Los derechos humanos de nosotras, las mujeres de las comunidades LHBTT, deben ser plenamente reconocidos.  Un día como hoy, es un día perfecto para que el gobierno y la sociedad civil reafirmen su compromiso con la equidad”, añadió Orraca Paredes.

CABE participará en la marcha convocada por la Coalición 8 de Marzo y está convocando a organizaciones y personas solidarias a unírseles.  La marcha partirá del Lado Norte del Capitolio a las 4:30PM del 8 de marzo.

Este comité amplio de trabajo se compone actualmente de: la Coalición Orgullo Arcoiris, Coaí, Comunidad de Osos de Puerto Rico, Proyecto Matria, Amnistía Internacional, la Asociación de Psicología de Puerto Rico,  el Colegio de Profesionales del Trabajo Social, el Comité contra la Homofobia y el Discrimen, la Clínica de Discrimen por Orientación Sexual y de Derechos Humanos de la Escuela de Derecho de la UPR, el Movimiento Amplio de Mujeres, la Organización Puertorriqueña de la Mujer Trabajadora, Puerto Rico Community Network for Clinical Research on AIDS (PR CoNCRA), la American Civil Liberties Union (ACLU), ICM Iglesia Cristo Sanador, CLADEM de Puerto Rico, Colegio de Abogados y personas en su carácter individual.

La UTIER constituye la Comisión de la Mujer UTIER en el Día Internacional de la Mujer

LA UTIER CONSTITUYE LA COMISION DE LA MUJER UTIER
DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA
8 de marzo de 2013
Contacto: Elga García Casillas Portavoz,
Comisión de la MujerTel: (787) 721-1700

SANTURCE, PUERTO RICO—La Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego constituyó el pasado 21 de febrero de 2013 la Comisión de la Mujer UTIER, con representantes de los capítulos de San Juan, Río Piedras, Planta Puerto Nuevo/Palo Seco y Caguas, así también con la participación de trabajadoras de la UTIER, afiliadas a la UITS, PROTSO y PROSOL-UTIER. Dicha Comisión abrirá un espacio que promueva la integración de las compañeras trabajadoras al Sindicato y así abrir las puertas a una mayor participación democrática en las posturas y reclamos de éstas.“La lucha por la equidad laboral es un compromiso que se adquiere cuando mujeres y hombres enfrentan lo diverso de sus circunstancias y su fin común. La UTIER, abre su compromiso de verticalidad en la lucha obrera aceptando por unanimidad en el Concilio de Delegados la creación de este espacio que agrupará a las compañeras UTIER jubiladas y activas. Además, se integrarán las compañeras de PROSOL, PROTSO y de la Unión Independiente de Trabajadores de Sindicatos”, indicó Elga García Casillas, Portavoz de la Comisión.

“Aunque nuestra matrícula está compuesta mayormente por varones, las aportaciones de muchas mujeres han sido fundamentales para haber llegado hasta donde estamos hoy. Me siento muy orgulloso de las compañeras de este Sindicato, quienes con su liderato, verticalidad y disposición de lucha durante nuestro proceso huelgario en los meses de octubre y noviembre de 2012, fue fundamental para nuestra organización, destacó Ángel Figueroa Jaramillo, Presidente de la UTIER. “Las mujeres siempre han estado en la historia de la UTIER, terminó diciendo”. En Puerto Rico el 56% de la clase trabajadora son mujeres y sólo el 20% está organizado. Esta Comisión sabe de la gran responsabilidad que tiene de preparar y educar su matrícula para asumir la lucha por los derechos de quienes trabajan. Por eso forma parte del esfuerzo intersindical de la mujer trabajadora, en donde se discuten asuntos que nos afectan a todas las mujeres con trabajos remunerados en el país. Además, la Comisión de la Mujer UTIER estará marchando hoy, Día de la Mujer Trabajadora junto a la Coalición 8 de Marzo en reclamo de equidad y justicia social y convoca a todas y todos a participar desde las 4:30 saliendo del lado Norte del Capitolio hasta Fortaleza. El reclamo de que se firme nuestro Convenio Colectivo AHORA y la no privatización de la AEE, será nuestro primordial exigencia, terminó diciendo Elga García Casillas.

Mensaje de la Comisión de la Mujer frente al Centro Judicial de San Juan

Por Verónica Rivera Torres

Hoy las mujeres de Puerto Rico detenemos, por breves momentos, nuestros pasos decididos frente a este Centro Judicial para dirigir, desde aquí, nuestros reclamos a la tercera rama de gobierno , rama que también debe rendirnos cuentas a las mujeres del país.

Aunque nuestras luchas no pueden limitarse a lo que establezcan o dejen de establecer las leyes, históricamente, las mujeres hemos logrado demostrar que el campo del Derecho puede y debe ser utilizado como una herramienta de cambio social. Gracias a valiosas mujeres, han sido muchas las batallas ganadas. Por ello, hoy celebramos nuestros derecho a administrar nuestros bienes; nuestro derecho a trabajar sin ser hostigadas o discriminadas; nuestro derecho a una licencia con paga por maternidad. nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos; Pero no basta con lo que dice la ley. Lo sabemos.

En estos momentos de crisis, parecería que algunos de esos derechos que tanto sacrificio han costado están en riesgo de pérdida. Existen quienes se aprovechan del miedo y la incertidumbre, para manipular al sistema y pretender arrebatarnos lo que con tanto empeño hemos defendido. NO lo vamos a permitir.

Hoy, en el Día Internacional de la Mujer, las mujeres que habitamos esta Isla exigimos a las juezas y jueces que conforman a la Rama Judicial que asuman su responsabilidad con apertura, sensibilidad, libre de ataduras, que interpreten el derecho de la manera más justa, velando siempre por proteger a las más vulnerables en nuestra sociedad. Exigimos también a nuestra Rama Judicial, la que también regula la práctica de la abogacía, que proteja a todas las instituciones que trabajan por el bienestar de las mujeres del país, como el Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico. El momento histórico requiere valentía de quienes tienen el privilegio de servir a este país. No es el momento para tener miedo.

Reclamamos que la Rama Judicial sea sensible a las causas de las mujeres; que eduque a sus juezas y jueces, funcionarias y funcionarios desde una perspectiva de género; que erradique, de una vez y por todas, el machismo de sus salas. Exigimos que cesen ya las historias de mujeres que no recurren a los tribunales por temor a ser victimizadas por el sistema. El proceso judicial debiera ser un espacio emancipatorio para las mujeres no uno de victimización.

Así, las mujeres de Puerto Rico

exigimos tribunales abiertos:

Cuando las mujeres maltratadas pretendan reivindicar su derecho a vivir en paz al procurar una orden de protección

exigimos tribunales abiertos:

Cuando las mujeres madres busquen garantizar el alimento, el techo, la salud y la educación de sus hijos e hijas en las salas de familia

exigimos tribunales abiertos:

Cuando las mujeres acudan para proteger sus empleos, cuando los pierden arbitrariamente y sin el debido proceso de ley

exigimos tribunales abiertos:

Cuando las mujeres activistas, ejerciendo sus derechos políticos, sean criminalizadas por denunciar la violencia machista

exigimos tribunales abiertos:

Cuando las mujeres abogadas reclamemos protección a nuestra nuestra libertad de asociación y defendamos al Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico de quienes pretenden destruirlo

En otras palabras, exigimos JUSTICIA para las mujeres de nuestro país. Lo exigimos hoy, en voz alta, y lo seguiremos exigiendo hasta que se nos escuche.

Con ese reclamo en alto, SEGUIMOS MARCHANDO.

ROMPE EL SILENCIO POR EL FUTURO

Por Eva L. Ayala Reyes

Queremos que se entienda cuando las mujeres hablamos de violencia. Se trata de esa violencia que a diario padecemos en un sistema basado en la opresión y que se expresa en cada instancia de la vida diaria. Es la bofetada física, pero también la bofetada de la invisibilidad, de borrarte de la historia y de la realidad social. Es la violencia del estatuto que legaliza el robo, la humillación, que impide a tus hijos comer bien, tener buena salud y vivienda, que convierte el derecho a asociarse y expresarse en un delito, que convierte tus derechos reproductivos y otros, en un pecado.

Como maestra que soy, padezco junto a mis compañeras y compañeros el acto violento de una Ley 7 cuya aplicación en Educación, donde se dijo que no iba a tener efectos, implicó eliminación de miles de plazas, de ofrecimientos académicos y el desmantelamiento de programas como el de Bellas Artes y Salud. Hay que recordar que en el magisterio, sobre un 80% somos mujeres. Que cuando hay despidos, esos despedidos somos mujeres en su gran mayoría, que cuando se nos niega el derecho a participar de las decisiones, cuando se nos falta al respeto pretendiendo humillarnos, la mayor parte de quienes reciben esa manifestación de la violencia institucional, somos mujeres.

En las escuelas están nuestras niñas y jóvenes. Ellas son también parte de ese futuro que desde ahora tenemos que ir construyendo. Eso es parte de la tarea que como trabajadoras debemos asumir. Cuando un estatuto como la nefasta Ley 7 nos deja sin materiales, porque supuestamente no hay dinero, nos agrava los problemas de planta física y equipo, nos arrebata derechos o nos deja sin empleo o limita el derecho a la educación de las hijas y los hijos de la clase trabajadora, eso es parte de lo que llamamos violencia institucional. Esa es la violencia que puede ser legal, cuya aplicación el patrono estira lo más que puede a su favor, pero que la sentimos muy hondo en la piel y en el espíritu como parte de nuestra realidad cotidiana.

Hoy, dentro de un supuesto marco de ley y orden, se aprueban leyes que limitan nuestra respuesta, derechos como el de libre asociación y expresión, el derecho al trabajo y otros que son parte de nuestra condición humana. Hoy vienen con un nuevo estatuto: el llamado Código Laboral. Ahí pretenden abiertamente eliminar y afectar la licencia por paternidad, reducir la licencia por maternidad de 12 a 8 semanas, el derecho a acumular días en exceso de los 90, el derecho a licencia para visitar las escuelas de nuestras hijas e hijos para saber de su progreso académico y su labor escolar.

Los gobiernos de los ricos no tienen freno. Si los dejamos, nos devuelven a la época de la esclavitud, nos dejan sin un solo derecho, porque cuando ellos hablan de un país de ley y orden, se refieren a la ley y orden que les beneficia como clase, cuando hablan de bienestar, se refieren a su bienestar. Así pretenden también invisibilizarnos, borrarnos de la realidad social, dejarnos sin palabras cuando no quieren que protestemos, cuando nos prohíben derechos como el de la huelga o la expresión.

Por eso, ante tales hechos de violencia, tenemos la obligación de romper el silencio. Romper el silencio en nuestros centros de trabajo significa defender y ejercer el derecho a hablar, organizarse, protestar, a asumir posiciones de liderato en nuestras uniones y sindicatos. Tenemos que hacer patente que sin la mujer, los derechos no son humanos. De ahí nuestra consigna: tenemos que romper el silencio gritando que somos parte de la historia, que somos parte del presente y que sin la mujer la humanidad no tiene futuro.